Tuesday, February 7, 2012

... Y AHORA ¿QUE HAGO?

Como empleado de una de las grandes cadenas de tiendas de esta nación americana y con algo de conociemiento sobre el funcionamiento de las cosas, he podido comprobar que uno de los principios que sustentan la causa del fracaso, es no prestar atención cuando se nos da instrucciones.

El departamento de devoluciones de estas grandes tiendas,  maneja millones de dolares al año en mercancía devuelta, aunque estas cifras son una mínima porción de sus ganancias, no deja de constituirse en un inconveniente, más para el cliente que para las tiendas.

El proyecto que pudo haber completado en su día libre, fué todo un fracaso porque la máquina que compró o alquiló no le funcionó.

Analizando el comportamiento de aquellos que regresan a devolver algun artículo podemos concluír que en un noventa por ciento de los casos la única falla fue que el cliente no siguió las instrucciones.

Estaba hablando en el celular o estaba atento a otros detalles de menos relevancia, registró en su cerebro términos específicos y no el pensamiento completo, como suele suceder, y por eso al llegar a la casa no sabe lo que va a hacer con la máquina.

En la sociedad que nos ha tocado vivir, no sólo el consumidor no se toma el tiempo para leer el manual que le enseñará el correcto funcionamineto de las cosas, sinó que cuando el vendedor le está dando instrucciones básicas de manejo, él le oye, pero no escucha. ¿cómo lo sabemos? por las preguntas que se suscitan cuando tiene que traer el artículo de vuelta. Exactamente, lo que se le dijo, fue obviado.

Escuchar y prestar atención a las instrucciones es de caracter urgente  en nuestro diario vivir y en el mundo espiritual no es la excepción.

La Biblia, el manual por excelencia contiene todas las instrucciones necesarias para llevar una vida mejor aqui en la tierra, pero aunque muchos oyen esas instrucciones, las leen através de los foros sociales en internet, las leen en rótulos en vehículos que se desplazan por las ciudades, la sociedad opta por oir y no escuchar esas instrucciones.

Los hijos crecen oyendo a Papá y Mamá dándoles instrucciones, en muchos casos les parece un fastidio, instrucciones que vienen desde los púlpitos, instrucciones en los programas educativos através de la televisión, y cuando optan por cerrar sus oídos a esas instrucciones, se encuentran atrapados en un laberinto deseando haber podido escuchar cuando se les instruía.

Para los que aman a Dios nunca es tarde, puess El cambia los tiempos y las sazones a favor de aquellos que les temen.

Jonás optó por no escuchar el consejo de Dios y aunque tuvo que vivir tres días en el estómago de gran pez, cuando recapacitó y se volvió al consejo, Dios lo levantó y le dio la victoria.

No comments: