Antes de convertirse al evangelio el apóstol Pablo por su posición estuvo muy involucrado con el ejercito romano, ellos le acompañaban en las redadas que hacía en contra de los cristianos y luego de convertirse tuvo la oportunidad de observar a estos mismos soldados, ya que estuvo en varias ocasiones preso, siendo custodiado por ellos.Es probablemente de uno de estos encarcelamientos de donde el apóstol contemplando día y noche al soldado que le custodiaba sacó las enseñanzas espirituales que compartió con nosotros en sus cartas. Por ejemplo en el capitulo seis de Efesios, Pablo nos retrata a un soldado romano aplicando cada una de sus herramientas de trabajo a las herramientas del creyente.
Pero es en el capitulo 2 de su segunda carta al joven Timoteo en donde él hace la comparación directa del creyente con un soldado cuando le escribe: "Ninguno que milita se enreda en los negocios de esta vida; a fin de agradar a aquel que lo escogió por soldado."
Para poder conocer cómo aplica este verso a la vida del cristiano habría que reconocer varios factores, entre ellos el hecho de que como cristianos hemos sido reclutados para formar parte de un ejército, el ejercito celestial; y tenemos una batalla que pelear, una labor que cumplir tal y como lo describe en Efesios capitulo 6. Ningun creyente ha sido reclutado por Dios para venir a entretenerse en la iglesia, para venir a llenarse de su Gloria para sentirse bien el resto de la semana, para vivir una vida de horgazanería cuando de los asuntos del evangelio se refiere.
Habría que entender lo que el término "enredarse" implica y habría que saber cuáles son los negocios de la vida que nos convierten en reclutas inútiles. Cuando sepamos estas cosas, cualquier esfuerzo por interpretar lo que el apóstol recomienda a Timoteo se convierte en un esfuerzo por desvirtuar las enseñanzas del Señor.
¿Qué significa enredarse? En botánica, se le llama trepadora, enredadera, escandente o bejuco a toda planta que no se mantiene erguida por sí misma, necesitando un soporte para encaramarse. (una especie de parásitos herbales)
En este sentido envolverse en asuntos que no pertenecen al propósito divino para nuestras vidas nos convierte en "trepadores". No estamos ascendiendo en la base de nuestro propio cuerpo, haciéndose necesario adherirse a otros cuerpos para poder subir, para poder "encaramarse" en la vida y esto deja como resultados inestabilidad en todo lo que se hace. Cuando corten el tronco al que se ha adherido, se le acaba el soporte.
¿Cuáles son los negocios de la vida a los que Pablo hace alusión? Toda actividad, por muy sana que sea y por muy bien intensionada que se persiga, cuando nos desenfoca del propósito de Dios, es un negocio de la vida, llámese diversión, profesión, vocación. Llamese politica, actividad artistica y hasta de trabajo.
Enredarse en los negocios de la vida deja como resultado la falta de identidad con Dios. Es imposible agradarle cuando se vive tan ocupado en esos negocios que ya no va quedando tiempo para su servicio.
Cuando un soldado no cumple con los requisitos de aquel que lo ha reclutado se le da de baja y su reputación queda marcada.
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