Cuando a una persona sea de la nacionalidad que sea le toca hacer negocios con una entelequia, se va a encontrar con una serie de dificultades que son precisamente las que le impiden repetirse.
Hacer negocios con alguien que maneja su “empresa” como si fuera su finca donde el cliente es un peón. Donde el dueño de la empresa es: La secretaria, el presidente, el mensajero, el conserje, definitivamente que no va a poder garantizar un buen servicio, mucho menos un trato amable.
Negociar con una empresa que no tiene hora fija de abrir el negocio, que no contesta las llamadas telefónicas, que el buzón del celular se le llena y no acepta más mensajes, que coloca un letrero en la puerta del negocio que dice: “Regresamos en ½ hora” y tu no sabes si es media hora a partir del momento que tu llegaste al frente de la tienda o del momento que el dueño salió.
Hacer negocios con un empresario que no tiene agenda, que te dice una hora y llega dos horas más tarde, que no te da respuesta directa, que te habla en una especie jerigonzas o tartamudeo, que no tiene un sí o un no definitivo es un problema tanto para el consumidor como el comerciante.
Hace unas cuantas semanas respondiendo al llamado para nuestro operativo de entrega de juguetes un amigo comerciante de la comunidad se ofrece para utilizar su influencia comercial con una compañía de carga y hacernos llegar las cajas de los juguetes como una donación propia.
La idea pareció genial y llegamos con las cajas a su establecimiento desde donde vendría un camión a recogerlas.
A los dos o tres días regreso con una carta que debería acompañar las cajas para entregar a la compañía de cargo y encontramos las cajas intactas donde mismo las dejamos.
La respuesta del amigo fue que el mensajero de la compañía de carga perdió las llaves del camión y no se sabía cuando podía venir a retirar esas cajas.
Al narrar esto no existe la mas minima intención de desacreditar, pues de hecho ni siquiera se hace mención de nombre o lugar para proteger la privacidad de los sectores envueltos. Esta narración lo que nos da es la certificación de lo que es el manejo de una empresa como una entelequia.
Llevamos las cajas a una empresa la cual en el término de la amistad y la consideración de que el contenido de estas cajas eran donaciones nos hizo un rebaja al costo de envío, pero íbamos a pagar, lo cual es legal, y nos garantiza que los juguetes estará en la República Dominicana el 27 de Noviembre, justo a tiempo para ser distribuído a los niños.

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