Dice una canción que popularizara la artista
afroamericana Janet Jackson: "When i was 17 i did what people told
me". (Cuando yo tenía 17 años de edad hacía lo que la gente me decía)
El título de esta canción es "Control",
sin embargo contemplándola desde el punto de vista del mensaje que
trasmitía a aquella generación, bien podría llamarse "Rebelión".
En nuestro afán de "tener control" de nuestras acciones, hay desiciones
que se toman que lastimosamente tienen sus repercusiones negativas para
el resto de la vida. Es muy triste que por un mallamado control muchos
se expongan a vivr una vida de soledad, estando rodeados y hasta
terminar sus días solos.
En el caso que me pertenece, al estar
al frente de una audiencia através del micrófono de la radio o frente a
una audiencia de espectadores en un parque, me hacía sentir en control.
Poder entrar y salir de la casa, llegar pasada la medianoche sin tener
que dar cuentas, viajar cuando quería a donde quería, era "tener
control".
Por la misericordia de Dios no perdí lo más sagrado
que tiene un hombre, el hogar, sin embargo, aunque estuve envuelto en el
crecimiento de las hijas, el haber tomado la mala desición de "querer
tener el control" dejó cierta sensación de que algo se perdió.
Hubo un evento en el que no participamos y al mirar las fotos y al dar
una mirada retrospectiva nos damos cuenta de esa pérdida y entendemos
que no valió la pena haber tomado tal desición.
Hay, sin lugar
a dudas cosas que se perdieron que son de valor eterno, hay cosas que
son de valor irremplazable y aunque no las podemos reemplazar si
actuamos a tiempo se pueden enmendar los malos resultados.
Si
nuestra experiencia pudiera ayudar a alguien antes de tomar una
desición, cuántos dolores de cabeza se podrían librar, sin embargo hay
un dicho muy verídico y a la vez muy doloroso que dice: "nadie
escarmienta por cabeza ajena".
Qué triste realidad que la mala experiencia de alguien no sirva para evitarle los mismos sinsabores a otros.

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