Algunos de nuestros amigos de infancia nos decían después del velorio de nuestro padre y cuando llegó la hora de venir de regreso a Estados Unidos: "Ahora si es verdad que a ustedes no los vamos a volver a ver".
Al mirar la inocensia en estos rostros de estos niños ¿Cómo podemos dejar de volver al Ensanche Libertad?
Cómo abandonarlos a su suerte y dejar el trabajo que hemos empezado para garantizarles una formación cristiana? Hoy más que nunca ellos nos necesitan.
No comments:
Post a Comment