Sunday, January 29, 2012

DONDE ESTAN LAS COSAS MAYORES QUE JESUS DIJO QUE HARIAMOS?

 El creyente que vive detrás de milagros, maravillas y prodigios, fácilmente se puede decepcionar cuando no ve que estos suceden y muchas veces cuando los ve suceder entra en un debate mental de si es o no es cierto el milagro.

Los que no conocen a Dios y su poder para hacer nuevas todas las cosas, estan al acecho del ministro que promueve milagros para poner en tela de juicio la veracidad de los mismos.

Al creyente le pasa porque no logra entender las Escrituras. Independientemente de que sabemos, entendemos, creemos y conocemos que Dios es un Dios de milagros, que la era de los milagros no ha pasado, que Jesucristo es el mismo ayer hoy y por los siglos, no obstante lo que debemos mantener en mente para no enocntrarnos con la frustración de no ver el milagro que pensábamos que ibamos a ver es la soberanía de Dios.

No menos importante,  es saludable para el creyente saber cuales eran los propósitos de los milagros curativos, creativos y hasta de resurrección.

El Señor Jesús dijo que cosas mayores de las que hicieron los primeros cristianos íbamos a hacer los de esta generación, entonces muchos se preguntan ¿por qué no vemos a un Eneas ser levantado, a un paralitico como el del estanque de Betesda, por qué no vemos una Tabita o a un Lázaro o al hijo de la viuda de Nahin ser resucitados?

Por qué no vemos a los enfermos ser sanados con la sombra de uno de los evangelistas modernos como sanaba la sombra de Pedro, o con los pañuelos sudados como los pañuelos del apóstol Pablo?

Estas maravillas, prodigios y milagros de los primeros cristianos tenían un propósito. Cumplían con las necesidades de la era. Primero se necesitaban para acentar un precedente,

hacían falta para que la gente se pudiera convencer de que aquel que los hacía era el Hijo de Dios y los discípulos verdaderamente sus enviados.

A diferencia de esta generación aquella creía que nadie podía hacer las maravillas que ellos hacían a menos que Dios estuviera con ellos. Era fácil de convencerlos para que aceptaran a Jesucristo

através de un milagro. No como ahora que aunque se levante uno de entre los muertos no van a creer.

A parte de esto no hemos mencionado el hecho de que a la ausencia de la medicina moderna,  aquella generación necesitaba aquellos tipos de milagros, en  ausencia de seguros médicos, y la escasés económica.
Una viuda a quien se le muere su hijo el cual era el sosten de la casa, por supuesto que va a agradecer que Jesús se lo resucitara. Hoy sería un gran escándalo que un muerto se levante.

Entonces en dónde están las cosas mayores que Jesús dijo que haríamos los que le siguiéramos. Estan sucediendo cosas mayores o no estan sucediendo?

Por supuesto que sí. El señor le dijo a los especuladores que le criticaban cuando dijo a un paralitico "Hijo tus pecados te son perdonados" ¿qué es más fácil decir, tus pecados te son perdonados o decir levántate y anda?

En una generación como la que nos ha tocado la dificil tarea de expandir este evangelio, una generación perversa, una generación incorregible, que no admite ni siquiera el consejo, mucho menos la corrección, que no está dispuesta a ser mansa como paloma, que lejos está de ellos ir dos millas con su hermano que quiere que vayan con él una. Que no se imagina colocando su mejilla derecha cuando le han golpeado la izquierda. Que no sabe pedir perdón cuando ha ofendido y aun  cuando ofende asume que ha sido su hermano el que le ha ofendido a él.

En una generación en la que acercarse a Dios significa venir el domingo a la iglesia, hacer de la iglesia un lugar donde se va a socializar. Hacer del evangelio una parte de su vida y vivir una vida de declaraciones de prosperidad, declaraciones proféticas, de victoria, de mucho éxito, pero con el corazón lleno amarguras contra el hermano, de falta de perdón, de asperezas, de homicidios verbales.
Lograr ganarse una vida para Cristo y lograr que sea transformado su corazón es un milagro mayor que la resurrección de un muerto.

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