Por: Hermana Rocío Jaqueline Castillo
Así que antes de decir que hay de malo con el Yoga, vamos a ver que es el Yoga.
El yoga no es una ciencia, sino una disciplina física y mental que se origino en la India y se asocia con prácticas de meditación en el hinduismo, el budismo y el jainismo, así que su base no es científica sino que esta fundada en misticismos religiosos. Muchas de las posturas físicas están asociadas con deidades de la religión hindú.
El yoga se trata de una experiencia mística que intenta serenar los movimientos de la mente, conduciendo a un estado de silencio mental.
Dentro de las diferentes y variadas técnicas que practican están: Pranaiama: control de la respiración, pues dicen que hay energía mística en el aire respirado; Tapas: disciplina, por ejemplo, meditar en un cuarto cerrado y dejarse consumir por el calor y así quemar el karma negativo y acumular karma positivo, ayudando esto a una reencarnación en condiciones positivas; Pratiajara: control de los sentidos, implica el retraimiento de los sentidos de los objetos externos; entre otras técnicas.
Hay muchas variaciones en técnicas de yoga, pero con la descripción expuesta podemos pasar a decir que hay de malo con el yoga si lo analizamos y lo comparamos con lo que dice la biblia que es nuestro manual de instrucciones.
En ninguna parte la biblia nos manda a vaciar nuestras mentes hasta conducirnos a un silencio mental, sino que al contrario, tal como leemos en Filipenses 4:8 “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.”
Salmos 1:2 dice “Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.”
Salmos 119:17 “Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación.”
Y así como estas citas, hay muchas más que nos mandan a llenar nuestras mentes y nuestro corazón con las palabras que salen de la boca de Dios y a meditar en ellas.
El poder y la sabiduría de Dios están manifiestos en la creación y atribuirle al aire características místicas, o sea, asignarle al aire o a cualquier parte de la naturaleza un poder sagrado es ir en contra de lo que dice la biblia que “Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos (Salmos 19:1).” Esa es la función de la naturaleza en todo su esplendor: hablar de Dios.
Y en lo que se refiere al karma y a la reencarnación, Hebreos 9:27 dice “Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio.”
Así que la teoría del karma de que todo lo malo o bueno que hagas en una vida, nos traerá malas o buenas consecuencias en las siguientes vidas no tiene ningún sentido bíblico y ni siquiera psicológico. La psicología dice que para tu aprender de tus errores tienes que por lo menos recordarlos, lo cual no cabe dentro de la teoría del karma y la reencarnación; así que la persona queda atada a un circulo de miseria pues nunca va a poder reparar los errores cometidos en “otras vidas” ya que no los recuerda.
La biblia nos revela que ninguna persona esta atada para siempre a su pecado, leemos en 1 Juan 1:9 “Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.”
Para concluir: Solo la meditación en la palabra de Dios y la comunicación con Dios a través de la oración puede llevarnos a un estado de paz y tranquilidad.
Gálatas 5:22-23 “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,
mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.”

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