![]() |
De 1 a 20 mujeres tienen el síndrome de ovarios poliquísticos y 5 millones de mujeres en los estados unidos son afectadas con esta enfermedad incurable. Fui privada de llevar una vida normal de tener el vigor de una mujer joven y de ser madre. Con el paso de los años la enfermedad provocaba en mi cuerpo otras condiciones físicas que cada vez deterioraba más mi salud, mi autoestima y cada día me arrancaba la vida. Aun así, en el 2010 emprendí mi carrera musical un sueño que descubrí a la edad de 3 años y que por este proceso tan difícil no había iniciado.
Al comenzar el trabajo de mi primera producción musical iniciaba también un reto con mi apariencia física y decidí pelear en contra de mi enfermedad para comenzar un proceso que me tomaría años lograr. La lucha de cada mujer es verse bien y siempre estar hermosa, todas queremos agradar con nuestra apariencia física a nuestros esposos, novios, familia y amigos. Yo siempre andaba escondida por la vergüenza de mi apariencia, pero ya ante una carrera musical no me podía esconder más y debía presentarme ante un público que no solo necesitaría escuchar un mensaje de esperanza a través de mis canciones, si no yo misma ser un vivo ejemplo de superación, conquista y entrega.
Lentamente comencé a ver resultados físicos, pero aun así, mis ovarios continuaban afectados por la enfermedad aunque siempre aguardaba en mi corazón la esperanza de un milagro. El año pasado en mi casa CIDRA, una iglesia que no solo cree en el poder sobrenatural sino que también se mueve en el don de milagros, fui afectada por una atmósfera de gloria y mientras adoraba la guerrera de nuestra casa y nuestra madre espiritual a quien amo, la Apóstol Gloria Arroyo, puso sus manos sobre mi vientre y vio como 2 ovarios nuevos fueron puestos en mi sistema reproductivo. En ese momento sentí un cambio en todo mi cuerpo y declare una sanidad completa.
Ha sido una larga jornada de 20 años de una constante lucha de tratamientos y dietas sin resultado alguno, hoy comparto con ustedes este testimonio de superación y valentía porque al final, la moraleja de la historia es que en la vida tenemos que levantarnos contra viento y marea, contra lo que la vida nos pone en el camino como oposición para vencer y lograr nuestras metas. Dios, en nuestras vidas hace lo imposible y nos deja a nosotros lo posible.
Para mi condición era imposible bajar de peso pero yo decidí hacer lo posible aunque tomara tiempo. Hoy disfruto de un milagro, una vida llena de alegría y soy libre! Y sé que algún día no muy lejano disfrutaré de uno de los regalos más hermosos de la vida “un hijo” lo cual será el sello de esta historia. En este proceso tan difícil aprendí cosas muy hermosas lo cual me han formado en la mujer que soy hoy.
Si tú, mujer que lees esta historia te identificas con esto, cuando somos destinadas a ser reinas pasamos procesos muy duros, pero al final no solo disfrutamos de una belleza extraordinaria sino de una madurez que nos da carácter e identidad…. de lo que siempre fuimos destinadas a ser Una Reina!

No comments:
Post a Comment