El nombre del Padre Alberto en Mayo del 2009 se convirtió en un titular de noticias muy atractivo. Los detractores hicieron fiesta, los medios de comunicación radial, televisada y escita y hasta los blogueros buscadores del sensacionalismo tenían abundancia de que hablar.
Por un lado salieron los defensores, muchos de ellos defendiendo lo indefendible, a ellos no les importaba, el caso era estar del lado del sacerdote, como si se tratara de la sociedad contra un hombre.
La primera línea de defensa, de éstos que es la de todo aquel que osa defender lo mal hecho fue el pasaje bíblico donde le trajeron a Jesús una mujer adúltera y él le dijo a los Escribas y Fariseos que la trajeron: El que de ustedes esté sin pecado, lanze la primera piedra, aunque ignorando citar la última parte del pasaje que dice: "Vete y no peques más".
¿Cual fué el pecado del Padre Alberto? El mismo pecado del Padre argentino
Fernando María Bargalló.
Tanto el Padre Alberto como Bargalló pecaron contra los hombres, porque violaron un pacto hecho delante de los hombres llamado celibato. Este pacto requiere que el hombre se abstenga de tocar mujer mientras se dedica al servicio de Dios. Se hace este pacto ante los hombres, ya que bajo ninguna circunstancia es instituído por Dios. El Apostol Pablo lo deja claramente establecido cuando dijo en: 1 Corintios 7:8-10 “Digo, pues, a los solteros y a las viudas, que bueno les fuera quedarse como yo;(soltero) pero si no tienen don de continencia, cásense, pues mejor es casarse que estarse quemando. Pero a los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor:
Que la mujer no se separe del marido; ".
Estos dos personajes de la iglesia católica pecaron contra el Señor, no porque tener relación sexual sea un pecado, sinó porque tenerla sin estar casado con la pareja, sí lo es y se llama fornicación. Así lo describe Pablo en 1 Tesalonicenses 4:3-5 "pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación; que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor; no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios".
El Padre Alberto y Bargalló le han fallado a la sociedad porque este acto de acariciar en público a una mujer aunque es lo más natural en la sociedad que nos rodea, no es aceptable en una persona que reclama vivir para Dios y que se supone debe ser un ejemplo para las multitudes.
Si esta conducta de tener relación amorosa con una mujer con la que no se está legalmente casado se da dentro de una habitación de un hotel o cualquier otro lugar privado sigue siendo un pecado por el que se tendrá que dar cuenta a Dios quien todo lo ve.
Tambien se constituye en un escándalo que hace tropezar a muchos, y esto es condenado por Dios segun Mateo 18: 6-7: "Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar. ¡Ay del mundo por los tropiezos! porque es necesario que vengan tropiezos, pero ¡ay de aquel hombre por quien viene el tropiezo!
Los padres Alberto, Bargalló y cualquier otro que caiga en la misma conducta tienen dos comparecencias: una frente a la sociedad que le ha seguido através de tantos años . A estos pueden dar todas las explicaciones que crean pertinentes, y presentar las escusas que entiendan necesarias a ese pueblo al que se le falló.
Muchos o la gran mayoría les va a entender y le perdonara, aunque existe una minoría que aunque no tienen las condiciones morales para acusarles, al igual que los Escribas y Fariseos de la historia bíblica, se empecinarán en acusarles y si fuese posible condenarles.
La segunda comparecencia es delante de Dios, debemos imaginar que ya lo han hecho. En esta no hay ninguna participación externa. Es una negociación entre el individuo y Dios a quien se le falló. Si como la mujer adúltera él se va y no peca más, no hay dudas que nuestro Dios no vacilará en perdonarle y restaurale porque para eso precisamente fue que Jesucristo murió en el calvario.

No comments:
Post a Comment