Friday, November 5, 2010

MANIPULACION DE LOS SALMOS DE DAVID

Hay entre los creyentes y los no muy creyentes una practica erronea de pedir a Dios justicia contra "sus enemigos" citando Salmos de David.

Por lo regular esta practica sucede cuando ya el individuo ha agotado todos sus recursos para defenderse del hermano a quien percibe como su enemigo y ante la impotencia que se produce dentro de su ser al ver que sus armas carnales, como los insultos, las calumnias, la ira, no han surtido efecto alguno.

Es entonces cuando versículos de Salmos como el 27:2, el Salmo 35, Salmos 5 y otros se convierten en poemas que se aprenden de memoria y se recitan como queriendo manipular la voluntad de Dios para que en cada verso Jehová arremeta contra los que nos han ofendido.


Citar al rey David y sus Salmos justicieros en contra de nuestros hermanos que nos han ofendido es un perfecto disparate. David cita como sus enemigos a gente que se levantaba contra el pueblo de Israel y por ende contra Jehová su Dios. Entre los enemigos del rey David no hay uno solo que el rey se haya ganado por una nefasta conducta.

El Salmo 5 se cree que el rey lo escribió mientras huía de su hijo Absalón, quien en un acto de traición había usurpado el reino y David con un ejército que lo pudo haber vuelto añico, por amor a su hijo y al pueblo de Israel, para evitar derramamiento de sangre optó por huír y dejar el caso en manos de Jehová. Todo lo contrario a la práctica del creyente moderno que acude a Dios cuando ve que no puede hacer nada en contra de su enemigo.

Antes de citar a David en su defensa el creyente necesita conocer las circunstancias que rodeaban al rey cuando pedía justicia a Dios, necesita conocer quienes eran esos enemigos a los que el rey se refería, que de hecho no eran los miembros de la congregación de los santos.

Antes de citar Salmos de David el creyente necesita sobretodo entender que el verdadero enemigo no es el hermano que le ha ultrajado. Su verdadero enemigo es el enemigo común de todo el que busca hacer la voluntad de Dios, esto es Satanás, el enemigo de la
justicia y que contra este enemigo no podemos utilizar armas carnales, porque las armas de nuestra milicia no son carnales segun 2da de Corintios 10:3

La proxima vez que necesitemos la defensa de parte de Dios, sería recomendable acudir a Efesios 6, antes que cualquier Salmo justiciero.

2 comments:

carnet de manipulador de alimentos said...

Gracias por aumentar mi Fe. Dios te bendiga. Un fuerte abrazo para el blog

José Miguel Alvarez said...

Gracias por visitar le Blog. Me algro que te puedas edificar leyendo.