
Desde que el humano es humano, ha buscado siempre responsabilizar a otro por sus desiciones. Es un viejo arte heredado de Adan.
Reconocer que es pecador es el primer paso, y luego viene lo mas complicado para el cristiano que comienza a luchar contra los vestigios de la costumbre de vivir en pecado, que es hacerse responsable de sus actos y trabajar para despojarse de su viejo yo por medio de la cruz.
Dejar la soberbia es el primer indicio de humildad que le abrira las posibilidades infinitas que acompañan la Salvacion.
Escucho demasiados creyentes atribuirle a Dios sus males como si fueran medios a utilizar para traerlos a la bendición de Dios ... Ese "Dios aprieta pero no ahorca" es una mentira insolente...las cosecuencias de vivir desoyendo su palabra son las que te tienen preso de diversas calamidades, Dios no necesita ahorcarte cuando le has ofrecido tu cuello al diablo.
Recapacitar como el hijo pródigo de la parábola, emprender el regreso y humillarte es lo que te llevará directo y sin escala al abrazo del Padre y la restauración de todos los beneficios de hijo.
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