Todo
acto pecaminoso, ya sea de hecho o de palabra, sentimientos oscuros y
aún pensamientos inicuos que acariciamos en nuestra mente se convierten
en una afrenta en contra de Dios. De acuerdo al diccionario, el término
afrenta significa deshonra. Afrenta es un suceso o circunstancia que
hace sentir vergüenza.
Nuestras afrentas delante de Dios le hacen sentir verguenza,
pero como nadie las ve todo queda entre nosotros y Dios, todo está en
espera hasta que El venga a juzgar nuestras acciones y podamos escuchar
de sus labios "ven buen siervo" o "apartaos de mi malditos, nunca os
conocí".
Mucha gente sin darse cuenta convierte sus afrentas o
actos vergonzosos a los ojos de Dios en una afrenta en contra del
Evangelio. Cuando una persona utiliza estos medios públicos para
anunciar al mundo lo que ellos hacen en secreto. Cosas que el Apótol
Pablo dijo "Ni se nombren entre vosotros" se están nombrando con una
facilidad enorme através de este foro social llamado Facebook.
Gente llamados a sí mismos evangélicos y aun llamados ministros de este
evangelio anuncian sus actividades vergonzosas como si fueran normal,
como si fueran asuntos que Dios no condena, reiteramos si Dios las
condena y se quedan entre el individuo y Dios no hay afrenta contra el
Evangelio. La afrenta se produce cuando se anuncian al mundo.
Los que sin ánimo de presentarnos como "puritanos", intentamos guardar
cierto grado de respeto a lo establecido por Dios en su palabra, nos
toca contemplar cada acto vergonzoso y tener que callar para no
convertirnos en jueces de estos asuntos.
Hoy la gente hace
público todo aquello que la Biblia condena y lo presentan como algo
normal. La gente se casa, no le conviene la relación, se separa, vuelve y
se casa y para colmo de afrenta en contra del Evangelio de Jesucristo
vienen a Facebook y lo celebran con una facilidad enorme. No somos
jueces de estos hechos, lo que juzgamos con justo juicio es la forma
desvergonzada con que se le presenta a la gente através de este foro
social.
El evangélico que no ha sabido tener control de sus
deseos carnales se va a los bares, a las discotecas, bailan, toman,
fuman, parrandean, todo lo cual les es lícito y aun cuando no todo les
conviene, lo hacen porque entienden que ese es su derecho, y está bien,
si una persona no puede tener control de eso, no somos quienes para
enjuiciarlos, pero debieran tener la delicadeza, por amor al Evangelio
de mantener sus asuntos entre ellos y Dios y no presentárselo al mundo
como si fuera lo normal, porque NO lo es.

No comments:
Post a Comment