Sunday, December 30, 2012

LA AFRENTA CONTRA EL EVANGELIO.

Todo acto pecaminoso, ya sea de hecho o de palabra, sentimientos oscuros y aún pensamientos inicuos que acariciamos en nuestra mente se convierten en una afrenta en contra de Dios. De acuerdo al diccionario, el término afrenta significa deshonra. Afrenta es un suceso o circunstancia que hace sentir vergüenza.

Nuestras afrentas delante de Dios le hacen sentir verguenza, pero como nadie las ve todo queda entre nosotros y Dios, todo está en espera hasta que El venga a juzgar nuestras acciones y podamos escuchar de sus labios "ven buen siervo" o "apartaos de mi malditos, nunca os conocí".

Mucha gente sin darse cuenta convierte sus afrentas o actos vergonzosos a los ojos de Dios en una afrenta en contra del Evangelio. Cuando una persona utiliza estos medios públicos para anunciar al mundo lo que ellos hacen en secreto. Cosas que el Apótol Pablo dijo "Ni se nombren entre vosotros" se están nombrando con una facilidad enorme através de este foro social llamado Facebook.

Gente llamados a sí mismos evangélicos y aun llamados ministros de este evangelio anuncian sus actividades vergonzosas como si fueran normal, como si fueran asuntos que Dios no condena, reiteramos si Dios las condena y se quedan entre el individuo y Dios no hay afrenta contra el Evangelio. La afrenta se produce cuando se anuncian al mundo.

Los que sin ánimo de presentarnos como "puritanos", intentamos guardar cierto grado de respeto a lo establecido por Dios en su palabra, nos toca contemplar cada acto vergonzoso y tener que callar para no convertirnos en jueces de estos asuntos.

Hoy la gente hace público todo aquello que la Biblia condena y lo presentan como algo normal. La gente se casa, no le conviene la relación, se separa, vuelve y se casa y para colmo de afrenta en contra del Evangelio de Jesucristo vienen a Facebook y lo celebran con una facilidad enorme. No somos jueces de estos hechos, lo que juzgamos con justo juicio es la forma desvergonzada con que se le presenta a la gente através de este foro social.

El evangélico que no ha sabido tener control de sus deseos carnales se va a los bares, a las discotecas, bailan, toman, fuman, parrandean, todo lo cual les es lícito y aun cuando no todo les conviene, lo hacen porque entienden que ese es su derecho, y está bien, si una persona no puede tener control de eso, no somos quienes para enjuiciarlos, pero debieran tener la delicadeza, por amor al Evangelio de mantener sus asuntos entre ellos y Dios y no presentárselo al mundo como si fuera lo normal, porque NO lo es.

No comments: