Monday, November 5, 2012
LA FE QUE NO SE VE
Cuando nos acercamos a Dios en oración es imprescindible que lo hagamos con Fe. La Biblia dice: es necesario que todo el que a El se acerca crea que le hay. Para que nuestra oración sea efectiva es importante que nos acequemos a El en la máxima expresión de la definición de Fe.
La Fe es la certeza de lo que se espera, la convicción DE LO QUE NO SE VE, entonces cuando sentimos la necesidad de ver una representación material del Dios con quien hablamos, para poder tener la certeza de que vamos a recibir lo que pedimos, estamos desvirtuando la eficacia de nuestra fé.
Esto fue lo que hicieron los hijos de Israel allá, al pie del Monte Horeb, no se conformaron con creer que Dios estaba hablando con Mosisés en el pico de la montaña y solicitaron que se les hiciera una imagen que simulara a Dios. Ni siquiera era un becerro en representación de otro dios de las deidades de los pueblos que les rodeaban, no, era una representación del Dios que los había sacado con manos fuertes de Egipto. Ellos necesitaban ver algo material y esto encendió la ira de Dios.
Lo hizo Tomás el Dídimo cuando los discípulos le dijeron que habían visto a Cristo resucitado, éste dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré.
El Dídimo no corrió la misma suerte de los hijos de Israel en el desierto porque ya Cristo había resucitado, sinó que se convirtió en el primer recipiente de esa Gracia perdonadora que se consumó en la Cruz., pero su bienaventuranza fue menor que la de aquellos que sin ver una representación material de El, podemos acercarnos a El en plena confianza de que le hay, utilizando como base nuestra fe, utilizando como única fuente de Fe la Palabra escrita. Dios lo dijo, yo lo creo y así será!
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