Saturday, September 22, 2012

QUE HACER CONTRA LOS QUE TE TIRAN!

La descalificación personal es el arma más poderosa que parece hallar una persona cuando se dispone a emplazar a sus adversarios. Muy dificilmente encontrar ahora alguien que esté dispuesto a contrarrestar una tesis con tesis. Lo más efectivo parece ser caer en el terreno de lo personal.

Aunque esta es una practica muy antigua del sector politico, no obstante, esta ha traspasado los linderos de otros sectores como el sector artístico y hasta religioso. Neutralizar con ataques personales a todo aquel que se interponga en sus planes, todo aquel que represente un peligro para sus aspiraciones, parece ser la vía más efectiva y rápida.

Muchos se valen de los avances de la tecnología moderna, la cual pone a disposición de un "click" información personal que en otros tiempos no eran tan asequibles y con estas herramientas poderosas buscan entre los escombros del pasado de una persona cualquier falta que haya cometido y la sacan a relucir en foros públicos. Es como una obseción, es su trofeo, un triunfo para ellos tener esa habilidad de penetrar archivos de las entidades de la ciudad o el estado que guardan cualquier expediente y "con las pruebas en las manos" vertir todo el veneno que puede guardar un corazón lleno de odio.

En este sentido el que se dispone a hacer vida pública tiene que pensarlo varias veces antes de enlistarse, debe saber que su vida pasará por el sedazo del escrutinio público, lo cual es legal, si se hace bajo las reglas del juego.

Lo que no es legal y es hasta irónico que muchas veces los ataques personales suelen venir de parte de aquellos que tienen un pasado tan oscuro como el que más, con la diferencia de que sus acciones nunca fueron descubiertas. Estos tuvieron la dicha de nunca haber sido detenidos por la justicia y sus antecedentes no quedaron marcados en la ciudad o el estado donde cometieron sus faltas.

Esta actitud nos hace recordar el escenario en el que una mujer fue llevada ante el Maestro porque fue sorprendida en un acto de adulterio y la ley requería que fuera apedreada. No obstante, esa misma ley estipulaba que ambos, el hombre y la mujer debían ser apedreados. ¿Dónde estaba el hombre con quien esta mujer adulteró?. Probablemente estuvo entre la turba que la acusaba. Tal como actúan los fariseos modernos de nuestra sociedad cuando salen a apedrear al que les adversa.

En el sector politico y artístico o cualquier otro sector, la sociedad se lo perdona, si es "justificable." .
De acuerdo al evangelio de Jesucristo, no hay justificación alguna para arremeter ni siquiera contra quien asumimos nos ha hecho un daño.  "Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa." Mateo 5:38. Estas palabras, por muy patéticas que suenen al oído del creyente moderno, son palabras de Jesús y son inquebrantables.

Con los que nos adversan, la Biblia no tiene ningun otro tipo de recomendación que esta: "Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen.

 "Porque nosotros también en otro tiempo éramos necios, desobedientes, extraviados, esclavos de deleites y placeres diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles y odiándonos unos a otros. 4 Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor hacia la humanidad, 5 El nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino conforme a su misericordia, por medio del lavamiento de la regeneración y la renovación por el Espíritu Santo," Tito 3:3-5

Analizando esto no sabemos dónde es que algunos encuentran justificación para arremeter de forma inmisericorde contra aquellos que suponen les han hecho algun mal.

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