
Bartolo García
January 15 at 7:47am ·
GHIOKONDA: LA ESPERANZA MARCHITA
Cuando nos dan una noticia trágica, nuestra primera reacción es de incredulidad, de negación. ¡¡No!! ¿Cómo es posible? Yo todavía estoy en shock. Todavía me digo que no es verdad, que Ghiokonda Milagros Pérez no puede estar muerta. Aún tengo muy clara en mi mente su última exposición en la asignatura TEORÍA DEL DISCURSO. Eso hace apenas un par de meses. Hablaba con donaire y seguridad sobre el proceso de semiosis discursiva. Se veía gozosa, sonreída, como quien dice “yo puedo hablar de un tema tan especializado”. Mi alma sangra de dolor, consternación e indignación. ¡¡Cuántas ilusiones perdidas, cuántas esperanzas marchitas, cuanta fe rota!!
Es doloroso aceptarlo: en nuestro país la vida de un pobre no vale nada. Asesinaron a una estudiante universitaria esforzada, ejemplo de su comunidad y de su familia, y es como si no hubiera pasado nada. Asesinaron la esperanza, la alegría de una familia, y ni siquiera un editorial en los periódicos; nos quitaron el orgullo de ver crecer intelectual y profesionalmente a una joven humilde, y a muy pocas personas les importa.
No podemos quedarnos indiferentes. Exijamos por todos los medios que este asesinato no quede impune. Les pido a todas y a todos sus compañeros de maestría que formen un comité de reclamo de que se aplica justicia ejemplar a sus asesinos. Les pido a todos los estudiantes y profesores que me siguen, que comenten y protesten este asesinato en todos los espacios a su alcancen. Y a todos mis contactos, les pido que reproduzcan este texto para que llegue a más personas.
¡¡Oh Ghiokonda, qué triste es perder tan cruelmente a una alumna, cuando apenas la vida comienza a soreirle!!
No comments:
Post a Comment