Monday, July 15, 2013
DECLARACION DE BENDICION SOBRE NEGOCIOS!
Cuando estuve a cargo del departamento de Eavngelismo de mi congregación desarrollé una serie de actividades denominadas "Declaración de Bendición sobre los Negocios". Un día a la semana visitábamos un establecimiento comercial de algun amigo interesado y allí hacíamos un culto en el que declarábamos la bendición de Dios sobre ese negocio.
Algunos de esos negocios del área languidecieron y desaparecieron, lo que me ha hizo y de vez en cuando me hace meditar y preguntar ¿qué pasó?.
Justamente hoy, al pasar por la Pembroke Road, de nuevo meditaba en esto y el Espiritu Santo me hizo recordar un caso en el que acabo de conseguir la respuesta.
En tres diferentes etapas de mi vida hice grandes inversiones en negocios que no funcionaron, perdí mucho dinero tratando de obtener mi independencia finaciera y a pesar de que mi esposa oraba y declaraba la bendición de Dios sobre nuestro hogar, mis negocios todos se fueron a pique.
Recuerdo que en el último de esos intentos fallidos de negocios, una lavandería de monedas que compré, una hermana llamada Ana Suazo, vino un día a "La Máquina" (así le llamaba a la lavandería) y declaró unas palabras de bendición sobre aquel negocio, ella lo veía prosperado y bendecido.
Al año, tuve que vender ese negocio perdiendo mucho dinero, lo último que me quedaba de mis ahorros de toda una vida trabajando en USA. ¿Qué falló? ... Se lo cuento:
Yo estaba apartado del evangelio, yo andaba huyendo como Jonás, no era de sorprender que se levantaran las tempestades. Pero lo más impactante de todo esto eran mis motivaciones. Para qué yo quería ser prosperado.
Nadie mejor que yo conoce esas motivaciones, que dicho sea de paso no eran buenas. Cada intento de alcanzar una independencia financiera venía acompañada de un deseo ardiente de llegar a ser un "hombre libre".
Quería tener mucho dinero para poder dejar muy bien establecida mi familia, mi esposa y mis hijas, sin que nada les faltara, pero irme cada seis meses a República Dominicana, a disfrutar con mis amigos. En ninguno de mis planes estaba la estabilidad emocional, espiritual de mi casa, de mi hogar, de mi esposa y de mis hijas.
Haría falta explicar ¿qué falló?.
El Señor Jesús dijo: todo lo que el hombre ate aquí en la tierra será atado allá en el cielo y todo lo que desate será desatado. En simples palabras todo lo que el ser humano con sus actos pecaminosos, los dichos de su boca y hasta las motivaciones de su corazón va tejiendo su destino, así mismo se va tejiendo en el mundo espiritual y solamente él puede desenredar su madeja.
Podemos declarar la bendición de Dios sobre alguien que reconozca que ha atado su vida a un destino y que esté dispuesto a desatar ese destino, que se proponga a quitarle la legalidad que le ha cedido al enemigo de su bienestar. De lo contrario, de nada vale que se le declare la bendición.
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